Daniel Rozin es un artista isrealita, que hace casi diez años, construyo una pieza sumamente especial, "El espejo de Madera" o mejor conocido como "Wooden Mirror". Un objeto capaz de impresionar a cualquiera que lo admire en los sitios o museos donde es exhibido.
La obra está formada por 830 pequeñas escuadras de madera conectadas a otros tantos servomotores, una cámara que se encarga de examinar al visitante que se sitúa frente al espejo y un ordenador que analiza la imagen captada por dicha cámara y controla el movimiento de todas y cada una de las piezas para que reflejen la figura de quien posa ante esta creación.
Si duda no deja a nadie indiferente.